martes, 17 de junio de 2008

Reciclaje en las aulas

Una llamada de atención a nuestra conciencia
(por CameRon de 1 BAC)

¿Cuántas veces nos han dicho que el cambio climático está a la vuelta de la esquina? ¿Qué día no nos han informado acerca del retroceso de los glaciares y de la deforestación? Creo que, si no me equivoco, desde hace unos tres años se trata de un tema cotidiano y persistente.

Además de todo esto, hemos recibido charlas en el instituto sobre la importancia del reciclaje y del ahorro del agua, un bien vital que desgraciadamente es también uno de los más escasos. ¿Y qué hacemos en nuestro instituto? Nada. Absolutamente nada. A pesar de tener los diferentes contenedores de basura a dos pasos del centro (literalmente), aún no se ha puesto en cada aula una papelera especial para el papel. Seguimos mezclando los kleenex con sus correspondientes restos orgánicos, chicles, envoltorios con folios y papeles que fácilmente podrían ser reciclados.

Se podría incluso llegar a pensar que las limpiadoras se deberían dedicar a separar la basura del papel. Según mi opinión, creo que ya tienen suficiente trabajo con limpiar todo el instituto, además de las pintadas que hacemos indiscriminadamente en nuestros cómodos asientos.

Así que, desde aquí, propongo la idea de colocar una papelera exclusiva para papel en cada aula y, de esta manera, poder inculcar el valor del reciclaje.

Como ya no creo que sea posible hacerlo este curso, lo dejamos como pendiente para septiembre porque, como se suele decir coloquialmente, más vale tarde que nunca…

jueves, 5 de junio de 2008

Exposición. Música y compromiso.




Los departamentos de Música y Filosofía del instiuto, en colaboración con la Asociación Imagine, han organizado una exposición bajo el lema: "Música y Compromiso". Se ha realizado una pequeña selección de entre más de 40 fotografías y textos.

La exposición de fotografía homenajea a músicos iberoamericanos provenientes de estilos diversos como folclore, rock, punk y hip hop, que en el transcurso de los últimos 30 años, han comprometido sus letras con causas políticas y sociales.

La música, de letras comprometidas, sacude a las conciencias más aletargadas, invitándolas a despertar y a acoger mensajes que denuncian abusos e injusticias, para adherir a causas político-sociales y conocer realidades aparentemente lejanas.

Los músicos y artistas que integran este “movimiento” son homenajeados en “MÚSICA Y COMPROMISO”, exposición de fotografía itinerante organizada por la asociación cultural Fabricantes de Ideas (España) y el Ministerio de Relaciones Exteriores español, que ha recorriso los centros culturales de la AECID (Agencia de Cooperación Internacional) de toda Sudamérica.
Las fotografías de la muestra distinguen a los músicos que, provenientes de múltiples estilos musicales, han comprometido sus letras a causas asociadas con el contexto iberoamericano. Asimismo se reconoce a los fotógrafos que han inmortalizado los innumerables instantes que evidencian la labor que realizan estos artistas.
En esta ocasión exponen representantes de Chile, Argentina, México, Colombia, Venezuela, Uruguay y España, quienes en el transcurso de los últimos 30 años han fotografiado a músicos como Víctor Jara, Rubén Blades, Mercedes Sosa, Jorge Dexler, Orishas, León Gieco, Bebe, entre muchos otros exponentes.

Puedes visitar la siguiente página que posee un video del paso de la exposición por Chile.

lunes, 2 de junio de 2008

La fórmula fallida de la educación

El dinero no garantiza resultados
Muchos sistemas educativos están desquiciados: aumentan el gasto, rebajan el ratio de alumnos por clase, invierten en nuevas tecnologías… Y el rendimiento de los estudiantes no mejora. Los países con mejores resultados en PISA tienen la clave del éxito.
¿Se puede conseguir cualquier cosa con dinero? Al menos, en el ámbito de la educación, parece que no. Durante los últimos años, el presupuesto educativo de la mayoría de los países ha aumentado considerablemente, pero los resultados académicos de sus alumnos se han estancado, o incluso han empeorado. Australia ha triplicado su gasto educativo por estudiante desde los años 70. Estados Unidos lo ha duplicado desde los 80. Similares aumentos, acompañados de la reducción del ratio de alumnos por clase o la apuesta por inversión en nuevas tecnologías, se han dado en España, Reino Unido o Alemania. Pero los resultados de los estudiantes, recogidos en los informes PISA, niegan cualquier tipo de avance.

Junto a esta realidad, hay otra que habla de la enorme distancia entre unos sistemas educativos y otros. Siempre son los mismos países los que encabezan el ránking PISA en el desempeño de los alumnos: Canadá, Finlandia, Japón, Singapur y Corea del Sur. En muchos de ellos, su éxito está desligado de la inversión educativa. Por ejemplo, Singapur ocupa el 27º puesto entre los países de la OCDE en este capítulo.

Entonces, ¿dónde está la clave para entrar en la elite de la educación mundial? Un estudio realizado por la consultora McKinsey ha intentado dar con la receta adecuada. Mona Mourshed, coautora del informe Cómo los mejores sistemas educativos llegan a la cima, explica en una entrevista a EXPANSIÓN que “más que el simple nivel de gasto, es importante dónde y cómo se gasta”.

Hay un caso que lo explica muy bien: el ratio de alumnos por clase. Disminuir este ratio ha sido uno de los parámetros típicos de búsqueda de calidad en la educación, ya que proporciona, en teoría, una enseñanza más personalizada. Como es lógico, para ello se requiere un mayor número de profesores, es decir, mayor inversión. “Sin embargo, los estudios dicen que, en lo que se refiere a los resultados de los estudiantes, este ratio no tiene ningún impacto. Por ejemplo, en Finlandia el número de alumnos por clase es relativamente alto. A menos que el gasto educativo afecte directamente a las clases, los resultados no mejorarán”, advierte Mourshed, para quien es mucho más eficiente destinar el esfuerzo en gasto a mejorar la calidad de los profesores a expensas de un mayor número de alumnos por aula.

Atención a las clases
El estudio de McKinsey constata que, más allá de los presupuestos, la partida de la educación se juega dentro de las clases. Después de analizar los diez mejores sistemas educativos y los siete que más han avanzado en los últimos años, el informe extrae cuatro lecciones fundamentales.

En primer lugar, la importancia de los profesores: “La calidad de un sistema educativo no puede existir sin profesores de calidad”, asegura Mourshed. ¿Cómo se consigue? En Finlandia, hay que estar entre el 10% de los mejores alumnos para solicitar la entrada en los estudios universitarios de Magisterio; en Corea del Sur, entre el 5%. Los requisitos para entrar son muy exigentes y las plazas, escasas. Así se garantiza el alto nivel de los futuros profesores y la competitividad por dedicarse a ello. El resultado es un trabajo de alto prestigio, y bien pagado, al mismo nivel que otras profesiones liberales.

La segunda lección es “asegurar que la calidad de la enseñanza mejora cada año. Los resultados educativos no pueden avanzar si no se trabaja en la instrucción de los profesores”, explica Mourshed. Esto no significa meter a los docentes en un aula y darles formación, sino hacer “algo similar a las residencias de los médicos: formarles dentro de sus clases, que los profesores compartan su experiencia pedagógica, que unos enseñen a otros”. En Singapur, por ejemplo, los profesores reciben al año cien horas de desarrollo profesional, que incluyen clases de management en empresas.

Estándares claros
En tercer lugar, debe existir un catálogo claro de los estándares de calidad para los colegios. “Es la única manera de saber dónde y cómo intervenir para apoyar a estudiantes y profesores”, apunta Mourshed. Finlandia, por ejemplo, cuenta con un programa de educación especial, definido por esos estándares, en el que participa el 30% del alumnado.
En algunos centros educativos de Estados Unidos, los estudiantes más desfavorecidos reciben tres horas de apoyo por las tardes y la mañana de los sábados, además de clases durante tres semanas en el verano. “Los sistemas educativos más eficientes son también aquellos que prestan más atención a los alumnos con más retraso”.

Publicado el 30/01/2008, por Javier Ansorena en EXPANSION.COM

domingo, 1 de junio de 2008

Inteligencias múltiples


Se puede suspender matemáticas y ser inteligente

La religiosa Monserrat del Pozo, experta en inteligencias múltiples y directora de un colegio puntero de Barcelona, no tiene ninguna duda sobre eso. Defiende que cada niño desarrolla un tipo de inteligencia y que es capaz de aprender cualquier cosa si encontramos cuál es su punto fuerte.

La madre Mon­serrat detalla que hay ocho dife­rentes y que la escuela tradicional sólo trabaja dos, la lógico-matemática y la lingüistico-verbal. La experta catalana, que ha intervenido este fin de semana en un congreso de la Fundación Nuevas Claves Educativas en Vitoria, anima a las escuelas a que sean ágiles y se acerquen a los niños para dar con sus for­talezas cerebrales.

-¿Tenemos muchas inteligencias?
Un investigador de Harvard estudió los tipos de inteligencia y descubrió que eran ocho: la emocional, la relación con los demás lingüístico-verbal, lógico-matemática, visual-espacial, musical, corporal y naturista. Y las localizó en diferentes partes del cerebro. Eso permite que hayamos creado una serie de acti­vidades basadas en las diferentes inteligencias para que el alumno sea capaz de comprender cual­quier cosa que le expliquemos.

-¿Cómo?-
En las aulas hay que trabajar todas las inteligencias, utilizar sus fortalezas cerebrales para avanzar con éxito en sus estudios, sacarles adelante. Puedo enseñar la Segunda Guerra Mundial o el sustantivo por medio de un cómic o con la música.

-¿Los colegios saben esto?
-La escuela tradicional hasta ahora sólo ha trabajado dos, la lógico-matemática y la lingüístico-verbal. Sin embargo, con la reforma educativa se camina hacia un sistema más adecuado, de aprendizaje de competencias.

-La emocional, la de relación con los demás…, ¿Todas contribuyen al éxito escolar?
-Las inteligencias emocionales te ayudan a conocerte, a sacar partido de ti mismo, a saber empezar otra vez cuando fraca­sas. Te educan desde el fracaso, a encajar situaciones, a la resolu­ción de problemas.

Exámenes a la carta
-Vamos, que se puede suspender matemáticas y ser inteligente. Por eso muchos niños fracasan en la escuela y de mayores tienen un gran éxito profesional.
-A esas personas el sistema de enseñanza no les dio la oportu­nidad de trabajar todas sus inte­ligencias para poder aprender.

-En su colegio se utiliza este méto­do. ¿En que se nota la diferencia a simple vista?
-En el aula se trabaja en grupos cooperativos pequeños. Puede ver niños en los pasillos haciendo cualquier tipo de actividad.

-¿Como integran la diversidad, diferentes capacidades, inmigración, problemas de aprendizaje?
-Por medio de esos grupos muy pequeños, que hacen un trabajo muy autónomo y a su ritmo. Cada niño tiene una fortaleza y se ayu­dan entre ellos a explicarse las cosas, a entenderlas. El profesor debe dar unos temas concretos pero se organiza según las nece­-sidades de sus alumnos.

-¿Ha encontrado también armas para mejorar la convivencia?
-La vinculación que se crea con el trabajo cooperativo es muy importante, creemos que eso ayu­da a respetarse, a evitar el acoso, el bullying… Se crea una inter­dependencia porque saben que su nota depende de la del otro.

-¿Y los exámenes?
-Damos al alumno muchas posi­bilidades de examen. Pueden ele­gir hacer una redacción, un test, un examen entre varios, una expo­Sición con ‘power point’, un vídeo o’ completar las viñetas de un cómic. También se responde así a la diversidad. No puedes decir: todos debéis saltar 1,70. No. Hay que alcanzar unos mínimos, pero si al alumno no le gusta el examen tradicional les das otra opción consejo a los profesores.

-Deben tener la suficiente agili­dad para descubrir las fortalezas del niño.
-El maestro tiene que ser consciente de que, por ejemplo, plantea la clase para una inteligencia lingüística y que con muchos niños no sirve. Hay que organizar la clase para que estén en danza todas las inteligencias.

-A veces es difícil con algunos alumnos…
-El niño pueden cambiar, no es tu enemigo. Construye con él un espacio en el que pueda desarro­llar sus capacidades. Y para des­cubrir sus fortalezas debes tener un conocimiento muy profundo de él. ¡Hay que acercarse a ellos!.

FUENTE:
MARTA FDEZ. VALLEJO BILBAO, m.f.vallejo@diario-elcorreo.com
MÁS INFORMACIÓN:

jueves, 29 de mayo de 2008

¿Aprender a Aprender o Aprender a Enseñar?


Tomar notas, subrayar, hacer esquemas y resumir son actividades que parecen facilitar tanto el aprendizaje como la retención del material de estudio.

Por lo tanto, abrimos el libro en la página tal y realizamos una prelectura rápida para, a continuación, hacer una segunda lectura comprensiva más pausada y profunda cuyo objeto es la comprensión de los ejes argumentativos del autor, de sus afirmaciones principales, de sus fundamentos y de cómo se conectan las ideas entre sí.

¿Qué quiere decir el autor, en definitiva? Podemos acompañar dicha lectura comprensiva con un subrayado para resaltar las ideas principales, incluso, con otro color, otras ideas secundarias.

Una vez que ya se tiene una idea general y clara sobre el tema en cuestión, y se ha resaltado las ideas primordiales y las complementarias, pasamos a la elaboración del correspondiente esquema, siendo el esqueleto del mismo las ideas subrayadas en el texto.

Una vez terminado el mapa conceptual, lo estudiaremos para ver si falta algo y cuando está concluido del todo, y como complemento de todo lo anterior, se trabajará el resumen que, sin llegar a ser muy extenso, deberá recoger lo principal de la lección con mayor detalle que en el esquema.

Una vez realizado todo esto, podemos empezar a estudiarlo más en serio, con la certeza de que estamos haciendo todo lo correcto.

Divertido, ¿no?
Pues ahora, para ver qué fácil es, coge un libro sobre un tema, sobre un tema cualquiera, sobre cualquier materia. Bueno, sobre cualquiera no, sobre una temática que aborrezcas y te tedie y desanime.
Y ahora mismo, según leas esto, ponte a realizar todo lo anterior. ¿Y con qué motivo? Pues con ninguno, por supuesto. Porque me da la gana a mí. Y ahora cuenta, ¿te apetece hacerlo o intentarás poner cualquier excusa para escaquearte? Lo mismo dices algo así como que has quedado, que tienes que terminar un libro o llamar a unos amigos, que tienes que hacer la cena o la comida, ir a trabajar o quizá ya estés trabajando, o es muy tarde y tienes que madrugar mañana o ya has madrugado hoy y acabas de salir de la ducha.Pues da igual, si quieres saber cómo se sienten algunos chicos de nuestros institutos a la hora de enfrentarse al estudio, deberías ponerte a hacerlo.

Porque si no, puede que te quedes sin salir este fin de semana, porque suspenderás el examen de mañana.

Y no digo que a esos chicos se les presenten situaciones parecidas. Digo que ellos se sienten tal y como vosotros os sentiríais si os sucediera eso a vosotros mismos en esas circunstancias y su disposición hacia la materia es la misma que la vuestra hacia ese tema que siempre os aburre.

Ellos también se aburren y, al igual que vosotros cuando terminéis de leer esto, se irán a sus quehaceres y obligaciones: hablar por teléfono, protestar, ver la tele, quejarse de la cena o de la comida, hablar por el Messenger, mandar sms, jugar al WoW, a la consola, jugar al basquet, leer, hacer atletismo, oír música y escuchar a los amigos, pasear, hablar y reír.

Y pienso que, si bien estas estrategias de aprendizaje, llamadas antes técnicas de estudio y dentro de un tiempo, no sé qué serán, son buenas, son útiles y efectivas, también es cierto que sólo se podrán utilizar si se decide dedicar tiempo y esfuerzo al tema de trabajo.
Sólo cuando los estudiantes logren focalizar su atención en la información del material de estudio, sólo entonces serán válidas.

Y aquí es donde se falla a menudo. En la motivación que presenta el alumno hacia la materia que hace que éste la reciba sin ganas, sin interés, casi como si fuera un castigo ya que no comprende por qué debe estudiar los tipos de rocas que existen, los climas de todo el mundo, las economías de países que o salen ni en películas o las reacciones químicas que se producen cotidianamente. Ya se sabe, es su obligación, su trabajo. Tus padres trabajan y tú debes estudiar, es tu obligación. Ah, vale.

Las estrategias de aprendizaje son necesarias, eso no hay duda, y hay que enseñarlas de un modo natural y gradual desde primaria. Igual que se enseña que hay que dejar márgenes antes de empezar a escribir, hay que ir instruyendo al alumnado en estas técnicas precisas para facilitar el estudio.

Lo que pasa es que no sirven, no son útiles sin una primera fase de motivación. Los chicos tienen que querer aprender, tienen que sentir que necesitan aprender a aprender y entonces usarán esas estrategias, que no son otra cosa que las herramientas del pensamiento que utilizan los estudiantes para comprender un texto cualquiera u otra cosa.

Llegados a este punto, continúo pensando, creo que no hay ningún libro mágico donde nos puedan contar cómo hacer nuestras materias atractivas para toda la totalidad de nuestro alumnado. No hay otra varita mágica que la de sentir el por qué somos educadores y por qué nos dedicamos a la enseñanza y decidir hacerlo lo mejor que podamos.

Y lo hacemos porque somos especiales y somos capaces de conseguir hacer un poco atractivas todas las asignaturas, por más tediosas que te parezcan. Y sólo porque somos capaces de conectar con nuestros chavales. Y sólo porque sabemos que somos capaces, lo vamos a demostrar hoy. Vamos a despertar su interés, a fomentar la participación y la socialización de todas nuestras alumnas y alumnos, les vamos a permitir expresarse con libertad, con respeto y seguridad y llevaremos a cabo todo lo necesario para que los aprendizajes que adquieran sean significativos, que no es más que aprendamos a enseñar todo lo anterior.

Y ahora contad, ¿cuántos os vais a poner a estudiar de inmediato esa materia soporífera que os espera? ¿Cuántos aprobaríais el examen de mañana de esa asignatura que no os dice nada y detestáis?

Seguro que tú no. ¿O tal vez sí?

FUENTE:
Bosco Sanz; Mónica Casado. PAC, orientadora y Responsables de Convivencia del C.C. Juan XXIII (Valladolid) (28/01/2008)